Todos
nuestros los espectáculos
comparten una misma intención. Nos gusta contar
falordias (en aragonés cuentos, historias, fábulas...)
que tienen que ver con nuestra música tradicional
y con sus intérpretes, quienes por lo general
son, más que simples músicos, animadores
y depositarios de un hondo saber popular. En el mejor
sentido, Juglares…
…
Interpretamos repertorio heredado pero también
creamos cosas nuevas basadas en el inmenso caudal de
sabiduría colectiva. En una tierra donde se
juntan tantos caminos como en la nuestra, es posible
encontrar de todo. Somos alparceros, con espíritu
fronterizo y mestizo. Por eso disfrutamos mezclando
piezas aragonesas con versiones del mismo tema que
encontramos más allá de los Pirineos,
del Ebro o de la mar océana.
Nuestros espectáculos intentan aunar el ambiente íntimo
y cálido de las viejas veladas en torno al fuego
bajo la chaminera con toques de fiesta y algarabía.
Para ello nos acompañan instrumentos musicales
de lo más diverso: gaita, chiflo y chicotén,
dulzaina y tambor, fabiol, pifaino, guitarrico, laudín,
acordeón, tricolotraco, esquillas, campanas,
botelletas o pajaricos de agua, cañeras y rascadores,
zambombas y panderos....
actualizado a marzo de 2011 |